Una pieza donde la pureza de la Perla de Río natural se abraza con la mística de la Luna en Plata de Ley 925, durabilidad garantizada, resistencia al desgaste diario y un brillo espejo que no se apaga. Cada pieza es hecho a mano.
Lleva contigo una joya que simboliza la feminidad, la intuición y la elegancia eterna
Talla regulable de 6-9




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